• Yuko Higaki, Dermatóloga, Directora médica de la Clínica Mental y Dermatológica Wakamatsucho, Tokio (Japón)
    Dr Yuko Higaki, Dermatologist - Medical Director of Wakamatsucho Mental and Skin Clinic, Tokyo (Japan).

    Los profesionales de la sanidad saben lo mucho que puede agotar a los padres el cuidado de un niño con piel atópica y socavar su resistencia psicológica.

    Con casi 20 años de experiencia con pacientes que sufren piel atópica, la doctora Higaki comparte algunos consejos probados.

     

    Dr Yuko Higaki, Dermatologist - Medical Director of Wakamatsucho Mental and Skin Clinic, Tokyo (Japan).

Cuando recibo en mi clínica a niños con dermatitis atópica y a sus padres, me doy cuenta de que estos últimos suelen estar muy estresados y con frecuencia se sienten culpables por no poder tratar a sus hijos. En ese caso, recomiendo que se dediquen un poco de tiempo sin su hijo. Pueden ser cinco minutos mientras el niño duerme o un rato leyendo, escuchando música, hablando con amigos o simplemente relajándose. El objetivo es encontrar una vía de escape del estrés diario y relajarse.

El bienestar mental de los padres es esencial para el tratamiento de los pacientes pediátricos con dermatitis atópica. Los niños perciben el estrés y la ansiedad de sus padres. Ellos también se estresan cuando lo hacen sus padres, explica la doctora Higaki.

 

mujer leyendo un libro

El bienestar mental de los padres es esencial para el tratamiento de los pacientes pediátricos con dermatitis atópica.

 

ACTITUD POSITIVA

Es importante que, como padres, os tranquilicéis y mantengáis la confianza para poder controlar el estrés practicando técnicas de relajación. 

Como dice la doctora Higaki: “También recomiendo que los padres se centren en las mejoras y no en el resto de los síntomas que requieran tratamiento a las personas con dermatitis atópica.

Les explico cómo han contribuido exactamente a la mejora de los síntomas de su hijo, por ejemplo: “Gracias al emoliente que habéis aplicado a diario, vuestro hijo se rasca muchísimo menos”. La idea es que, como padres, debéis tener confianza en lo que hacéis y asociar vuestra “experiencia de éxito” a los síntomas del niño. 

También intento que los padres se sientan más capacitados diciéndoles, por ejemplo: “¡Estoy impresionada con vuestros esfuerzos teniendo que cuidar a tres niños!”. Creo que asegurándoles que están haciendo lo correcto y agradeciendo sus esfuerzos, los padres pueden mostrar más confianza en sí mismos. Además, todos nos sentimos aliviados cuando alguien comprende nuestra situación. 

Me alegra mucho ver que los padres de niños con dermatitis atópica están menos estresados y sienten mayor confianza en lo que hacen tras una cita conmigo. Intento librarlos de los pensamientos negativos que generan la obsesión de no cometer errores y hacerlo todo a la perfección”. 

También recomiendo que los padres se centren en las mejoras y no en el resto de los síntomas que requieran tratamiento

Serenidad

Evita los pensamientos negativos: no seas perfeccionista y mantén la calma.

Emoliente

Trata a tu hijo con la máxima normalidad posible. Tócale la piel. El contacto físico es muy importante. El mejor momento puede ser cuando le apliques emoliente para calmar su picor.

Pregunta

En lugar de decirle a tu hijo que no se rasque, pregúntale si lo que quiere es calmar la piel.

PUNTOS CLAVE A RECORDAR

  • No seas perfeccionistas, controla el estrés y mantente calmado. 
  • Aumenta el número de ‘experiencias exitosas’ con tu hijo. 
  • No dudes. Concéntrate en los pensamientos positivos: estás haciendo un buen trabajo con tu hijo. 
  • Toca la piel con eczema de tu hijo y masajeala con crema hidratante.